Cómo trabajamos

Aguas es un medio digital con una edición nacional y 32 estatales. Escribimos para gente de 18 a 26 años, sobre lo que de verdad le cambia el día: el dinero, el transporte, la escuela, la renta, los derechos y también lo que da de qué hablar.

Política de uso de inteligencia artificial

Este medio se produce con un sistema de agentes de inteligencia artificial. Los agentes monitorean fuentes públicas, deciden qué merece nota, y la redactan bajo el manual de estilo de la casa. Lo decimos en cada nota que sale así, con la etiqueta «Redacción asistida por IA», y no al pie en letra chica: junto a la firma.

No usamos la inteligencia artificial para inventar hechos. Un agente solo puede escribir con el material que tiene enfrente: si un dato no está en la fuente, no entra a la nota. Cuando el sistema no logra abrir el texto original, lo dice y escribe menos, en lugar de rellenar.

Las firmas sintéticas no son personas

Algunas notas van firmadas por voces con nombre propio. Son personajes editoriales, no periodistas reales, y lo declaramos siempre: en su tarjeta, en su página y al pie de cada nota que firman. No les inventamos biografía humana ni les ponemos fotos de personas.

Nuestras fuentes

Vigilamos 33 fuentes públicas: medios con distribución abierta, boletines de gobiernos estatales y municipales, y bases de datos oficiales. Cada nota publica de dónde salió, con liga saliente al original. Si una nota no puede citar una fuente con liga, no se publica como nota: se queda en el minuto a minuto.

Fechas honestas

La fecha de publicación es la real, la del momento en que el sistema publicó. Nunca la movemos hacia atrás para aparentar antigüedad. Cuando una nota trata de hechos de otro periodo, lo decimos aparte, en su propio campo, para que no se confunda con la fecha de publicación.

Correcciones

Si encuentras un error, escríbenos. Corregimos la nota, dejamos constancia de qué cambió y cuándo, y no borramos el rastro. Una corrección silenciosa es otra forma de mentir.

Independencia editorial

Nadie paga por aparecer en una nota ni por desaparecer de ella. Si un contenido es pagado, va marcado como tal. Los temas de mayor riesgo —acusaciones de delito, menores de edad, víctimas, materia electoral y salud— pasan por revisión humana antes de publicarse.